Doble emoción, doble satisfacción.

Cuando una persona a la que conoces de toda la vida me encarga el reportaje de su boda, despierta un doble sentido de emoción en mí. Por un lado al compromiso profesional de tener que cumplir con el trabajo (la amistad o la confianza no pueden hacer que uno baje la guardia) se le suma la ilusión de participar de la felicidad de dos amigos en un día tan especial para ellos.

Fernando y Marian decidieron unirse en matrimonio en la iglesia de San Juan de la Cruz en Valencia y celebrar el banquete la lado en el hotel Astoria Palace, lo cual permitió hacer una breve pero interesantísima sesión de exteriores en las calles del centro de Valencia.

Fue una velada apasionante y, creo, después de todo que la experiencia final fue, como digo, doblemente satisfactoria.

Boda de Fernando y Marian