Una postboda en Londres.

Una pareja, cuando decide su postboda, puede optar por algo convencional, como un atardecer en la Albufera… precioso, pero quizá ya muy visto… entonces puede escoger un entorno diferente, o unir alguna de sus aficiones, para que resulte un reportaje más especial… o bien puede hacer que su postboda se convierta en día (casi) tan especial e inolvidable como el de su propia boda ¿cómo es posible? apostándolo todo por el todo.

Y cuando aparte de la ilusión y predisposición, recibes ese empujoncito en forma de buena suerte con el tiempo, los resultados hablan por si solos…

¿Londres, Paris, New York…? ¿Por qué no?

 

Postboda de Mar y Pablo